Órdenes de trabajo, presupuestos, repuestos y la cuenta corriente de cada cliente, en un solo lugar.
Desde que entra el auto hasta que se cobra el trabajo: la orden con su diagnóstico, el presupuesto que el cliente aprueba, los repuestos que salieron del stock y la factura.
El mecánico carga lo que hizo, el mostrador ve al instante cuánto va el trabajo, y el dueño mira de un vistazo qué se facturó en el mes y quién quedó debiendo.